Las puertas automáticas son elementos clave en edificios residenciales, comerciales e industriales. Garantizan comodidad, seguridad y eficiencia en el acceso. Sin embargo, para que sigan cumpliendo correctamente su función, es esencial llevar a cabo verificaciones periódicas, especialmente tras modificaciones, reformas o mantenimientos preventivos y correctivos.
La revisión y el mantenimiento de puertas automáticas es imprescindible para garantizar las mejores condiciones de seguridad en todo momento. Las empresas instaladoras o mantenedoras tienen la obligación y responsabilidad de asegurarse de que, tras cualquier modificación o reforma que se acometa en una puerta automática, se realicen las pertinentes comprobaciones de seguridad.
En este artículo, repasamos las principales verificaciones que deben realizarse después de intervenir en una puerta automática, ya sea por una actualización de componentes, una reparación o como parte del mantenimiento programado. Si eres instalador, mantenedor o responsable de seguridad de un edificio, esto te interesa.
¿Por qué es importante verificar tras modificar o mantener una puerta automática?
Toda intervención en una puerta automática, ya sea eléctrica, corredera, batiente, enrollable o seccional, puede alterar su comportamiento, su configuración de seguridad o su respuesta ante emergencias.
Por eso, la verificación posterior es clave para garantizar que el sistema cumple con la normativa vigente, funciona correctamente y no representa un riesgo para personas o bienes.
Además, la legislación europea y nacional, exige que las puertas automáticas cumplan ciertos estándares de seguridad tanto en su instalación como durante su ciclo de vida útil.
Verificaciones esenciales tras modificaciones o mantenimientos
A continuación, te detallamos las verificaciones más relevantes que deben realizarse una vez que se ha trabajado sobre una puerta automática. Todas ellas están recogidas en el manual que hemos elaborado desde FIMPA.
Elementos de riesgos
Uno de los aspectos que se debe revisar es que la instalación siga cumpliendo con los parámetros de la evaluación de riesgos inicial una vez se ha realizado la modificación correspondiente.
Elementos mecánicos
Los elementos mecánicos que se deben comprobar son:
- Alineamiento de las poleas.
- Estado, fuerza y protección de los muelles.
- Cerradura mecánica independiente.
- Firmeza de fijación de las bisagras y engrase del eje.
- Estado de los cojinetes.
- Comprobar que no haya deformación en las guías y topes de los paracaídas.
- Verificar que las guías no estén deformadas.
- Engrasar y comprobar el estado del cable.
- Comprobar la correcta fijación del sujeta-cables.
- Verificar que los cables actúan de forma independiente y que están cubiertos y protegidos hasta 2,5 metros del nivel del suelo.
- Asegurarse de que no haya puntos de soldadura sueltos.
- Comprobar que no haya remaches sueltos.
- Afirmar la elasticidad de los cauchos protectores y comprobar posibles roturas.
Elementos eléctricos
Ahora, enumeramos los componentes eléctricos que se deben revisar:
- Motor: comprobar anclajes, cableados, aceite, funcionamiento y presión.
- Verificar el funcionamiento del cuadro de maniobra.
- Comprobar que la electrocerradura funciona adecuadamente.
- Comprobar el receptor y el emisor.
- Revisar la cerradura de contacto y, en su caso, engrasar el cilindro.
- Comprobar que el bloqueo motor no sustituye al cierre mecánico ni ejerce función de paracaídas, así como de que dispone del sistema de desbloqueo mecánico.
- Revisar el estado de las baterías.
Elementos de seguridad
Cerciorarse del buen estado de las piezas relacionadas con la seguridad de las puertas automáticas es esencial:
- Comprobar el funcionamiento de los sistemas de seguridad por aplastamiento.
- Verificar las fotocélulas y su condición de emisor-receptor.
- Comprobar las señales luminosas.
- Revisar el diferencial.
- Verificar que existe y funciona el magnetotérmico.
- Comprobar la toma de tierra y su efectividad.
- Verificar la presión mantenida del motor a través de pruebas con dinamómetro.
Documentación
Por último, es necesario chequear que toda la documentación imprescindible está vigente y actualizada:
- Libro de Mantenimiento.
- Etiqueta de marcado CE.
- Declaración CE de Conformidad.
- Contrato de mantenimiento.
- Evaluación de riesgos y deficiencias.
Consejos adicionales para propietarios y mantenedores
Más allá de las obligaciones relacionadas con el mantenimiento de las puertas automáticas en caso de que se haya realizado alguna modificación, es importante tener en cuenta los siguientes consejos adicionales:
- Agenda mantenimientos periódicos, incluso si la puerta no presenta fallos visibles. La prevención siempre es más económica que la reparación.
- Contrata empresas certificadas y con experiencia en puertas automáticas. La profesionalidad es clave en instalaciones de seguridad.
- No manipules los componentes electrónicos sin formación específica. Podrías desconfigurar la lógica de funcionamiento o anular los sistemas de seguridad.
Las verificaciones tras la modificación, reforma o mantenimiento de una puerta automática son imprescindibles para garantizar su correcto funcionamiento, su seguridad y su conformidad legal. No se trata solo de «que abra y cierre bien», sino de que lo haga confiablemente y sin poner en riesgo a nadie.
En resumen, una puerta automática en buenas condiciones no solo mejora la comodidad de los usuarios, sino que también reduce riesgos, evita sanciones y aumenta la vida útil del sistema. Asegúrate de que, tras cada intervención, se realicen todas las comprobaciones necesarias. La seguridad empieza por una revisión bien hecha.





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