Las puertas automáticas forman parte del día a día en comunidades, comercios, garajes o edificios industriales. En materia de seguridad, todas las puertas automáticas deberían tener el marcado CE, el indicador que permite verificar que cumplen con la normativa exigida.
Sin embargo, no todas las puertas que vemos cumplen siempre con los estándares de seguridad exigidos, pese a que la normativa es de obligado cumplimiento desde 2015.
Una puerta sin marcado CE no solo es ilegal, sino que puede poner en riesgo la vida de las personas. A continuación, te explicamos qué significa el marcado CE, por qué es obligatorio y qué peligros implica ignorarlo.
¿Qué es el marcado CE?
El marcado CE (Conformité Européenne) indica que un producto cumple con todos los requisitos esenciales de seguridad, salud y protección ambiental establecidos por la Unión Europea. En el caso de las puertas automáticas, el marcado CE no es un añadido opcional: es una obligación legal para todos los fabricantes e instaladores.
Este marcado garantiza que la puerta ha sido diseñada, fabricada e instalada conforme a normativas europeas como:
- Norma EN 13241 (aplicable a puertas industriales, comerciales, de garaje y portones).
- Directiva de Máquinas 2006/42/CE, cuando la puerta incluye automatismos.
- Normas sobre compatibilidad electromagnética y baja tensión.
- Reglamento de Productos de la Construcción.
¿Qué riesgos implica una puerta sin marcado CE?
Instalar o mantener una puerta automática sin el marcado CE supone ignorar los controles de calidad y seguridad necesarios. Y, además, constituye una serie de riesgos importantes que pueden comprometer la salud de todas las personas que utilizan estas puertas. Estos son algunos de los peligros reales:
1. Atrapamientos y lesiones
Sin sensores de seguridad calibrados y testados, una puerta puede cerrar sin detectar la presencia de una persona, atrapándola o golpeándola. Los puntos de corte o cizallamiento no protegidos aumentan el riesgo de accidentes, especialmente en niños y personas mayores.
2. Fallos en caso de emergencia
En situaciones de incendio o donde sea necesaria la evacuación de las personas, una puerta no certificada podría bloquear la salida o no responder adecuadamente a los sistemas de emergencia. El marcado CE exige que la puerta pueda abrirse de forma segura si falla el suministro eléctrico o el sistema automatizado.
3. Responsabilidad legal y económica
Si ocurre un accidente con una puerta sin marcado CE, las compañías aseguradoras exigirán toda la documentación relacionada con el marcado CE para comprobar el cumplimiento legal de la puerta, así como todos los mantenimientos que se hayan realizado.
Por tanto, el responsable legal es el propietario o titular del edificio, y las responsabilidades derivadas recaerían en él. Además del coste humano, podrían enfrentarse a multas, sanciones administrativas y problemas con aseguradoras, que pueden rechazar la cobertura.
¿Cómo saber si una puerta tiene el marcado CE?
Una puerta con marcado CE debe tener una etiqueta visible donde figure:
- El nombre del fabricante o instalador.
- La referencia del producto.
- El año de fabricación.
- El número de declaración de conformidad.
- El símbolo «CE».
Además, debe entregarse al propietario la declaración de prestaciones y el manual de uso y mantenimiento.
¿Qué hacer si tengo una puerta sin marcado CE?
Si sospechas que tu puerta automática no cumple con la normativa, lo más recomendable es contactar con un instalador o empresa certificada para realizar una revisión técnica. En muchos casos, es posible actualizar o adaptar la instalación para cumplir con los requisitos y garantizar la seguridad.
En la Federación Nacional de Puertas y Automatismos trabajamos para promover la instalación responsable de puertas automáticas que garanticen la seguridad de las personas. El cumplimiento de la normativa no es una opción: es una obligación ética, técnica y legal.





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