En un momento de profunda transformación para la industria, la normalización técnica se ha convertido en uno de los principales instrumentos para garantizar la seguridad, facilitar la innovación y reforzar la competitividad de las empresas. La entrada en vigor del nuevo Reglamento Europeo de Productos de la Construcción, la creciente digitalización de los edificios, el desarrollo de soluciones inteligentes y la evolución de los requisitos de sostenibilidad están redefiniendo el marco regulatorio que afecta al sector de las puertas automáticas y los automatismos.
Ante este contexto, la labor de UNE adquiere una relevancia cada vez mayor como organismo responsable de la normalización en España y puente entre las empresas nacionales y los organismos europeos e internacionales de estandarización. Conversamos con Alfredo Berges, presidente de UNE, sobre los desafíos regulatorios que afronta el sector, el papel de las normas técnicas en un mercado cada vez más exigente y las oportunidades que se abren para las empresas que apuestan por la calidad, la innovación y el cumplimiento normativo.
- La regulación europea vive un momento de importantes cambios, especialmente con la renovación del Reglamento de Productos de la Construcción. ¿Cómo valora este nuevo escenario para un sector como el de las puertas automáticas?
No cabe duda de que se trata de un escenario, que, si bien merece una valoración en general positiva, puede ser exigente para los fabricantes de puertas automáticas.
Por un lado, la implementación de nuevos aspectos digitales (como el pasaporte digital de producto)o de sostenibilidad, supondrá nuevos retos para los fabricantes, pero también beneficiará a aquellos que invierten en calidad y trazabilidad, así como en aspectos medioambientales y de sostenibilidad de sus productos, ya que van a poder potenciar la transparencia mediante una información completa del origen de sus materias primas, sus procesos de producción, y la sostenibilidad de sus productos que mejorará la comunicación con sus clientes. Esto supondrá también una ventaja competitiva frente a fabricantes de fuera de la Unión Europea que no siempre son igual de sostenibles.
Por otro lado, la superposición de distintos marcos regulatorios puede suponer un reto adicional para los fabricantes, puesto que además de las novedades del Reglamento de Productos de Construcción, pronto el nuevo Reglamento de Máquinas será de aplicación obligatoria y se armonizarán nuevas normas técnicas siendo obligatorio su cumplimiento.
- La normativa suele percibirse como una obligación, pero también puede convertirse en una ventaja competitiva. ¿Qué oportunidades ofrece a las empresas que apuestan por adelantarse a los cambios regulatorios?
Es importante ver las normas técnicas no como una obligación impuesta o un trámite, sino como aliadas de un sector para ganar la confianza del mercado, en base a su capacidad de garantizar la seguridad y la calidad, reduciendo riesgos, protegiendo a los usuarios, delimitando responsabilidades y facilitando la innovación.
Además, convertir el cumplimiento con las normas técnicas en un sistema de gestión interno proporciona una ventaja competitiva a las empresas, puesto que ello mejora su operativa y les permite adaptarse de forma progresiva, facilitando la transición tanto de los procesos internos como del mercado. Se evitan así la improvisación y los errores de actuar en el último momento, lo que da lugar a menos errores de fabricación o instalación, un mantenimiento más eficiente, menor riesgo legal, y una mejor comunicación con el cliente.
También diría que una empresa capaz de facilitar digitalmente la información sobre sus productos, incluyendo los aspectos de sostenibilidad, con carácter previo a las próximas exigencias regulatorias europeas, va a estar en una posición de ventaja en licitaciones con clientes exigentes como las administraciones públicas o grandes cuentas que cada vez más incluyen en sus pliegos criterios de este tipo.
- La seguridad de los usuarios continúa siendo el eje central de las normas aplicables a las puertas automáticas. ¿Cuáles considera que serán los principales retos normativos en esta materia durante los próximos años?
Durante los próximos meses el comité europeo de normalización va a empezar a redactar las nuevas versiones de las normas relativas a las puertas automáticas, que se desarrollarán ya al amparo de los nuevos reglamentos de productos de construcción y de máquinas. Será un reto consensuar a nivel europeo estos nuevos documentos algunos de los cuales serán de cumplimento obligatorio y que tienen un claro objetivo de seguridad para los usuarios, no solo desde el punto de vista de uso, sino también frente al fuego, la salud, el medio ambiente, la ciberseguridad o la protección de datos, por ejemplo.
De la misma manera, otras normas técnicas tanto europeas como nacionales que tienen a la seguridad del usuario como objetivo tendrán que actualizarse o desarrollarse para dar el adecuado soporte a las normas de producto, por ejemplo, las normas sobre instalación, utilización o mantenimiento, para garantizar que su contenido técnico se ajusta a las necesidades del mercado y a las novedades reglamentarias.
- La aplicación del nuevo Reglamento de Máquinas en 2027 exigirá adaptar normas y procedimientos de evaluación de la conformidad. ¿Qué papel desempeñará la normalización en este proceso y cómo puede ayudar a las empresas del sector a afrontar la transición con mayores garantías?
La aplicación del nuevo Reglamento de máquinas se apoyará de nuevo en el uso de normas armonizadas cuyo cumplimiento dará lugar a la «presunción de conformidad», es decir, si una puerta automática cumple la norma armonizada que le aplica bajo este Reglamento, se asume que cumple con los requisitos legalmente establecidos en dicho Reglamento para esa puerta automática. Así pues, la normalización facilita a las empresas el cumplimiento con el citado Reglamento, siendo la vía para poder fijar el marcado CE en las puertas automáticas que deben llevarlo.
- Cada vez se habla más de sostenibilidad, economía circular y eficiencia energética. ¿Qué papel desempeñan las normas técnicas en estos ámbitos y cómo afectarán a los fabricantes de puertas y automatismos?
Las normas técnicas son fundamentales a la hora de evaluar las prestaciones relacionadas con la eficiencia energética, así como para garantizar que los productos de construcción se fabrican, se utilizan y llegan a su fin de vida siguiendo criterios sostenibles. El nuevo Reglamento de Productos de construcción incorpora estos aspectos y a través de las normas técnicas se trasladan a los productos como las puertas automáticas, para las que es posible que en un futuro próximo sea necesario declarar prestaciones térmicas y otras prestaciones de sostenibilidad medioambiental en la correspondiente Declaración de Prestaciones
Esto implica para los fabricantes la necesidad de proporcionar información de sus productos sobre requisitos medioambientales tales como los efectos sobre el cambio climático, el uso de energía o materias primas renovables, la manera en que sus productos se transportan, usan, reparan o desmontan, la facilidad de reparación, o bien su capacidad de reutilización o reciclabilidad.
- Muchas empresas del sector son pymes que deben afrontar un entorno regulatorio cada vez más complejo. ¿Qué recomendaciones les trasladaría para adaptarse con éxito a esta evolución normativa?
Para una transición efectiva por parte de las empresas, recomendaría en primer lugar que se anticipen a la obligatoriedad de los nuevos requisitos reglamentarios. Y para ello hay dos posibilidades desde el punto de vista de la normalización: por un lado, hacer seguimiento del proceso de redacción de las normas técnicas, antes de que se publiquen, lo que les permite conocer su contenido antes y adaptarse en consecuencia. Por otro lado, una vez publicadas, para las normas técnicas armonizadas también existe un periodo de coexistencia con las anteriores normas, en el cual las empresas pueden adaptar sus procesos a las nuevas exigencias.
También hay una gran diferencia entre adaptarse en solitario o hacerlo para progresar de manera compartida. Una pyme por sí sola quizás puede encontrar dificultad en seguir, interpretar y aplicar una reglamentación de la complejidad del Reglamento de Productos de Construcción o las normas técnicas relacionadas. Por ello les sugeriría que cuenten con UNE y con las asociaciones sectoriales, y que participen activamente en sus actividades, ya que les pueden brindar un valioso apoyo.
Por último, les recomendaría ver los cambios y la necesidad de adaptación, no como un problema técnico a resolver, sino como una oportunidad y una prioridad estratégica de primer nivel. Es decir, aprovechar el impulso regulatorio y normativo para modernizar procesos que quizás ya necesitaban actualizarse, y de esta manera, ser protagonistas y líderes de su progreso.
- La participación de las empresas en los comités de normalización sigue siendo relativamente desconocida para parte del tejido empresarial. ¿Qué beneficios obtiene una compañía al involucrarse directamente en la elaboración de las normas?
Participar en normalización permite a las empresas la anticipación estratégica, dado que les permite conocer el contenido de las normas antes de que se publiquen. Eso es información muy valiosa que permite gestionar los cambios internos para adaptarse a los nuevos requisitos de manera anticipada, lo que se traduce también en una clara ventaja competitiva y en menores costes de adaptación.
Pero no solo eso, participar en normalización también da la oportunidad de influir sobre el mercado, ya que hace posible contribuir directamente al contenido técnico de las normas, para que estas incorporen el conocimiento y la experiencia de las empresas, o evitar posibles barreras comerciales y desventajas competitivas.
La normalización reúne a todos los actores clave de un sector, es decir, empresas, clientes, administración, proveedores… lo que permite establecer relaciones directas con ellos y ampliar una red de contactos que funciona como fuente continua de información o colaboraciones.
- España cuenta con empresas muy competitivas en el ámbito de las puertas automáticas y los sistemas de acceso. ¿Qué papel puede desempeñar la normalización para reforzar su posicionamiento internacional?
Participar en normalización da la posibilidad a las empresas españolas y a su sector ni más ni menos que de ser líderes en el ámbito internacional, dirigiendo el desarrollo de las normas europeas o internacionales que les afectan para que incluyan las soluciones tecnológicas propias y se conviertan en referentes en el siempre tan competitivo mercado internacional. En UNE tenemos claro que el que redacta la norma define el mercado, y por ello promovemos y apoyamos que las empresas españolas lideren la normalización internacional, como se recoge en nuestra Estrategia UNE 2030.
- La vigilancia de mercado y la competencia desleal derivada de productos que no cumplen la normativa son preocupaciones recurrentes del sector. ¿Cómo pueden contribuir las normas y el marco regulatorio a garantizar unas condiciones de competencia más equilibradas?
No cabe duda de que la reglamentación y las normas técnicas que aplican a las puertas automáticas contribuyen a un marco de competencia leal en el que todas las empresas compiten con las mismas reglas, protegiendo a los consumidores y reforzando la seguridad. La ausencia de este marco aumenta el riesgo para las personas y supone un perjuicio para las empresas que invierten en calidad y sostenibilidad.
Conscientes de esta situación, en 2020 UNE puso en marcha el Observatorio de Vigilancia de Mercado junto a organizaciones empresariales y administraciones públicas con el fin de mejorar el intercambio de información y promover la cultura de cumplimiento, y consolidar así una colaboración que proteja la seguridad, la confianza y la competencia leal.
En este sentido, el Observatorio de Vigilancia de Mercado de UNE constituye un foro ideal en el que fomentar la colaboración público-privada en las actuaciones de vigilancia de mercado. Así, en su seno se ha desarrollado un convenio tipo entre el sector privado y el público para para acciones más eficientes de vigilancia.
- Mirando al futuro, ¿cuáles cree que serán los grandes desafíos regulatorios que marcarán la evolución del sector durante la próxima década?
Como ya hemos visto, los Reglamentos de Productos de Construcción y de Máquinas van a ser grandes protagonistas en la evolución reglamentaria y normativa de las puertas automáticas durante los próximos años, ya que incorporan una serie de novedades y cambios que definirán las puertas del futuro.
Serán muy importantes aspectos clásicos como la seguridad, que serán revisados en las normas de puertas automáticas relacionadas, pero también aspectos de eficiencia energética y sostenibilidad, cada vez más importantes en las políticas y estrategias, tanto europeas como nacionales. La accesibilidad también tendrá su lugar, así como la seguridad contra incendios.
Además, será clave la ciberseguridad en sistemas conectados, cada vez más presente en nuestro día a día y sobre todo en los edificios inteligentes, así como de la protección de datos o los sistemas que incorporan inteligencia artificial, que son aspectos también cubiertos por la legislación europea como el Reglamento de Ciberseguridad o los requisitos para el uso de IA del Reglamento de Máquinas.
- Para finalizar, ¿qué mensaje le gustaría trasladar a las empresas que forman parte de FIMPA y que trabajan cada día para ofrecer soluciones de acceso cada vez más seguras, innovadoras y sostenibles?
Me gustaría recordarles que cumplir con la reglamentación y las normas técnicas aplicables, más que una obligación, es una oportunidad. Ver el cumplimiento como la posibilidad de mejorar internamente, anticipándose a la obligatoriedad, es una ventaja competitiva que pueden aprovechar.
Precisamente para ello, organizaciones como UNE y las asociaciones sectoriales están a su disposición para facilitar esta relación entre normas técnicas y empresa, no solo como medio informativo, sino como la vía para responder a sus necesidades, puesto que la normalización es una herramienta estratégica para impulsar la competitividad, la innovación y la seguridad del sector, que además abre la puerta del liderazgo en el mercado internacional.
Por último, quisiera agradecerles su compromiso con la calidad y la seguridad, lo que dignifica el sector y lo profesionaliza, reforzando así la confianza del mercado.





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