Como parte de nuestra serie de entrevistas a empresas colaboradoras previas a Smart Doors, Novoferm comparte con FIMPA su análisis del sector en 2026. En él, destacan el valor de las ferias para anticiparse al mercado y advierten sobre los retos que suponen la escasez de mano de obra y el incumplimiento normativo.

El sector de las puertas automáticas se prepara para su gran cita en IFEMA MADRID. Desde FIMPA hemos querido conocer de primera mano la opinión de Novoferm respondiendo a dos cuestiones clave sobre la actualidad del mercado y la relevancia de Smart Doors.

1. Desde vuestra perspectiva, ¿por qué consideráis imprescindible que los profesionales del sector asistan a citas clave como Smart Doors?

Smart Doors es la principal cita de nuestro sector y el punto de encuentro donde se concentra un mayor número de fabricantes, proveedores, instaladores y profesionales. En un mercado compuesto mayoritariamente por pymes, asistir permite conocer en un mismo espacio una parte muy relevante de la cadena de valor, reforzar relaciones comerciales, intercambiar experiencias e identificar nuevas oportunidades.

También son especialmente importantes las jornadas técnicas, que constituyen uno de los principales canales de comunicación entre la Administración y los profesionales del sector. En ellas se abordan cuestiones de máxima actualidad, como la aplicación del nuevo Reglamento Europeo de Productos de Construcción, la vigilancia de mercado y el cumplimiento normativo.

Además, Smart Doors permite conocer de primera mano las principales novedades tecnológicas, cada vez más orientadas hacia la conectividad, la domótica, la inteligencia artificial, la automatización, la seguridad y la eficiencia energética. Es, por tanto, un espacio imprescindible para comprender hacia dónde se dirige el mercado y anticiparse a sus necesidades.

2. Si tuvierais que definir el momento actual del sector de las puertas en este 2026, ¿qué claves o tendencias destacaríais?

En 2026, el sector está experimentando un crecimiento moderado, impulsado principalmente por la renovación y modernización de instalaciones existentes, mientras que la obra nueva continúa mostrando una evolución más débil.

Uno de los principales factores que limita ese crecimiento es la falta de mano de obra cualificada. A ello se suma una legislación laboral poco flexible, que dificulta a las empresas incrementar su capacidad productiva y responder con rapidez a las oportunidades del mercado. Esta situación también afecta a las empresas constructoras y a nuestros clientes, que mantienen una actitud prudente a la hora de abordar escenarios de expansión.

Paralelamente, avanzan tendencias como la automatización, la conectividad, la integración con la domótica, la eficiencia energética y la mejora de la seguridad.

No obstante, persiste un elevado grado de incumplimiento normativo. Corregirlo debe ser una prioridad, tanto mediante una vigilancia de mercado efectiva por parte de las autoridades como a través de una mayor concienciación de fabricantes, instaladores, distribuidores, prescriptores y usuarios.