A las puertas de una nueva edición de Smart Doors, desde FIMPA hemos querido tomar el pulso al mercado hablando directamente con nuestras empresas colaboradoras. Aprimatic Doors nos comparte su visión sobre el valor estratégico de esta feria y las cinco tendencias que marcarán el rumbo del sector en este 2026.

De cara a la próxima celebración de Smart Doors en IFEMA MADRID, desde FIMPA hemos planteado dos cuestiones fundamentales a Aprimatic Doors para conocer su perspectiva sobre el momento actual del sector de las puertas y los automatismos.

1. Desde vuestra perspectiva, ¿por qué consideráis imprescindible que los profesionales del sector asistan a citas clave como Smart Doors?

Smart Doors es el lugar donde se reúne todo el sector: fabricantes, instaladores, mantenedores, distribuidores y prescriptores. En un mercado que evoluciona tan rápido, no basta con recibir información. Hay que ver, probar y comparar las soluciones, y hablar cara a cara con quien las instala y las mantiene cada día.

Para nosotros la feria aporta tres cosas. La primera es conocimiento: permite comprobar de primera mano hacia dónde van la tecnología, la conectividad y la automatización. La segunda es normativa: con el nuevo Reglamento de Productos de la Construcción, estar informado y alineado es una cuestión de competitividad y de seguridad. La tercera son las relaciones: muchas alianzas y buenas ideas nacen en una conversación de pasillo.

Además, al celebrarse dentro de la Semana Internacional de la Construcción, nuestras puertas se ven como parte del edificio completo y no como un producto aislado. Quien no está en estas citas se queda fuera de la conversación del sector. Desde Aprimatic Doors lo tenemos claro: hay que acudir con ganas de mostrar, pero también de escuchar.

2. Si tuvierais que definir el momento actual del sector de las puertas en este 2026, ¿qué claves o tendencias destacaríais?

Es un momento de transformación y de oportunidad. Destacaría cinco claves.

La primera es la normativa y la certificación. La exigencia en marcado CE, seguridad y trazabilidad crece, y las empresas que trabajan con rigor se diferencian cada vez más.

La segunda es la conectividad. La puerta automática deja de ser un elemento aislado y se integra en el edificio inteligente, con control de accesos, monitorización remota y mantenimiento predictivo.

La tercera es la accesibilidad y la seguridad de las personas, que ya son requisitos de diseño y no un añadido.

La cuarta es la sostenibilidad y la eficiencia energética. Se buscan puertas más herméticas, aislantes y duraderas, que contribuyan al comportamiento energético del edificio.

La quinta es el servicio y el talento. El posventa, el mantenimiento y la formación de instaladores cualificados son hoy tan decisivos como el producto.

Quien combine innovación, cumplimiento normativo y cercanía con el cliente liderará esta etapa. Esa es la línea en la que trabajamos en Aprimatic Doors.